miércoles, agosto 01, 2007

ELVIS ESTA VIVO

Miro a Elvis en la tele, la clásica cortina musical da el comienzo al show. Imagino que los aplausos son adictivos, algo tan simple como el contacto de las manos con alegría y admiración pueden ser la perdición, y esta claro, que es mejor recibir golpecitos en la espalda que unas buenas y merecidas patadas en el culo. Menos mal que no recibo aplausos, ni salgo a un escenario. No quiero que me vean gordo y viejo, no tiene que ver con la superficialidad, ni la banalidad del cuerpo, ni de la edad, aún soy joven. Tan aprendiz y tan sabio como siempre, neófito y erudito de las letras, escribo esto desde la experiencia, pero nunca he recibido aplausos, y no quiero escuchar que alguien me diga hasta donde podría haber llegado. Ahora anuncian la fecha de la muerte de Elvis, y afirman los mitos en torno al héroe, el rey, el ícono. Yo nunca he recibido aplausos, ni gritos, nunca he dado un autógrafo, nunca he perdido de esa forma, nunca he ganado en otras. El azar es un juego mágico y es por arte de magia que ocurren ciertas cosas, pero no creo que la magia sea un arte, sólo creo en el arte como expresión, que en su totalidad es sinónimo de vida, y no creo en la magia porque a menudo resulta un ejercicio barato de engaño. No se si soy mago o artista, pero estudie para ambos en las cátedras de la vida, y como dije antes, nunca he perdido de esa forma, aunque las formas cambian y se adaptan, al menos eso espero, acá sentado en mi cama con una botella de cerveza a un costado.